Todos los años es la misma batalla con las orugas defoliadoras. Aparecen a principios de la primavera y atacan las hojas y los tallos de las plantas del jardín.
Debido a su voracidad, estas larvas de polilla pueden causar enormes daños en los jardines. ¿Sus plantas favoritas? Las hierbas aromáticas y los árboles frutales.
Así que ni se te ocurra dejar que estas orugas te estropeen el trabajo. Afortunadamente, existen varias soluciones naturales para eliminarlas, aparte de los productos químicos contra las orugas.
En el punto de mira.
Algunas palabras sobre las orugas defoliadoras
Las orugas defoliadoras, también conocidas como polillas defoliadoras, son en realidad larvas de mariposa. Su principal punto débil: las plantas de huerta (tomates, lechugas, etc.), pero también muchos árboles (arces, robles, pinos, etc.) del bosque y de su jardín, así como los árboles frutales, que les encantan.
Si hay que estar especialmente atento en primavera, es porque es entonces cuando aparecen las hembras adultas de las mariposas y empiezan a poner sus huevos. Se trata de un problema que se prolonga hasta bien entrado el verano, y a veces hasta el otoño, según su ciclo vital.
Una vez fecundados, los huevos empiezan a colonizar la superficie de las hojas. Eclosionan en mayo y junio, y es durante este periodo cuando empiezan a notarse los daños. Las pequeñas orugas defoliadoras tienen entonces vía libre para alimentarse de las hojas y propagarse en detrimento de la planta en la que se han instalado.
Algunas especies pueden producir varias generaciones en un solo año. Esta rapidez de reproducción hace indispensable un tratamiento rápido, ya que de lo contrario corre el riesgo de ser invadido y ver morir sus plantas.
¿Cómo detectar la presencia de orugas defoliadoras?
En primer lugar, es importante saber que es imposible prevenir la aparición de las orugas defoliadoras. Su única arma es detectar su presencia lo antes posible, para poder tratar eficazmente su jardín. Incluso los cultivos en invernaderos y refugios se ven afectados.
Tu trabajo consiste en reconocer las larvas y deshacerte de ellas. Son visibles a simple vista y se alimentan principalmente de hojas y brotes. La fruta tampoco se libra, y las larvas son capaces de crear túneles que aceleran el proceso de maduración y putrefacción, haciendo que la fruta no sea apta para el consumo. Así que ahí es donde hay que buscar. También puede detectar las telarañas de seda que utilizan como refugio.
Es importante tener en cuenta que una invasión de orugas defoliadoras puede ser fatal, incluso para un solo árbol. Pueden debilitar una planta hasta matarla.
Cuidado: existen varios tipos de orugas defoliadoras, que pueden ser de distintos colores según los casos: blancas, naranjas, negras, grises, rojas, verdes e incluso marrones.
¿Cómo deshacerse de las orugas defoliadoras?

Hay varias formas de deshacerse de las polillas defoliadoras. Sin embargo, cuanto antes se ataje el problema en cuanto lleguen, más posibilidades tendrá de deshacerse de ellas.
En primer lugar, es importante llevar a cabo dos pasos esenciales, que son cortar con tijeras de podar cualquier parte afectada, contaminada o que esté anidando. A continuación, quémalo todo por separado, por supuesto de forma segura.
Si buscas una alternativa menos radical, existen varias soluciones para mantener a las orugas defoliadoras alejadas de tu jardín. Aquí tienes algunas de las más eficaces:
1 – Agua jabonosa
El agua jabonosa es un repelente muy eficaz, capaz de desalojar a las orugas defoliadoras de tu exterior. Para utilizar este truco, basta con llenar una botella pulverizadora con agua y detergente líquido. Tras mezclarlo bien, basta con rociar todas las plantas infestadas. La operación puede repetirse varias veces hasta que las orugas hayan desaparecido por completo.
2 – Vinagre diluido
El vinagre diluido en agua también es una solución muy eficaz para eliminar las polillas noctuidas defoliadoras. Es un repelente natural muy fácil de preparar en casa. Basta con mezclar una parte de agua con una parte de vinagre e introducirlo en una botella pulverizadora. A continuación, se aplica la solución en la base de las plantas a tratar. Además de eliminar los defoliadores, también te librarás de otras plagas problemáticas como las babosas.
3 – Hojas de saúco
Las hojas de saúco tienen fama de ahuyentar a las orugas defoliadoras. Para utilizar este truco, prepara una infusión de hojas de saúco hirviéndolas en un cazo.
Una vez que la mezcla se haya enfriado, colócala en un pulverizador y úsala directamente sobre el follaje infestado.
4 – Posos de café
Los posos de café son un producto 100% natural que ahuyenta a las polillas noctuidas defoliadoras gracias a su aroma. Además de mantener a raya a estas plagas, este truco también es muy eficaz contra pulgones y babosas, que pueden causar el mismo tipo de daños en los jardines.
Los posos de café pueden utilizarse sin diluir. Basta con colocar un poco al pie de las plantas para obtener resultados rápidos y eficaces.
Nota: este truco sólo puede utilizarse de abril a septiembre, para no molestar a los insectos polinizadores, como abejas y abejorros.
5 – Ajo
Una decocción de dientes de ajo también es muy eficaz para ahuyentar a las orugas defoliadoras del jardín. Basta con hervir 2 litros de agua (o más, según las necesidades) y añadir 100 g de ajo.
Déjalo en infusión durante 30 minutos y espera a que se enfríe por completo antes de pulverizarlo directamente sobre las plantas infestadas.
6 – Tierra de diatomeas
La tierra de diatomeas es un insecticida natural muy eficaz que puede utilizarse en el jardín para eliminar las orugas defoliadoras siguiendo las recomendaciones del fabricante.
7 – Baccillus Thurengiensis
El Baccillus Thurengiensis es una bacteria conocida por sus propiedades insecticidas. Es una solución muy interesante que puede matar a los defoliadores sin causar problemas a los insectos beneficiosos.
Para utilizarlo, es imprescindible seguir atentamente las instrucciones del envase. A continuación, puede pulverizarse directamente sobre las plantas en peligro.
Tenga en cuenta que este producto sólo es eficaz contra las larvas y no contra las polillas adultas.





