Puede ocurrir que un edificio que sufre humedad por capilaridad empiece a mostrar marcas blanquecinas en su superficie. Estas marcas son una señal de advertencia de la presencia de salitre y no deben tomarse a la ligera.
¿Cuáles son las causas y las soluciones para deshacerse del salitre antes de que deteriore la calidad de su vivienda? Todas estas preguntas encontrarán respuesta en el resto de este artículo.

¿Qué es el salitre y de dónde procede?
El salitre es una sustancia blanquecina, a veces grisácea, que suele aparecer en la base de los muros de los edificios. Sin embargo, cuando el problema es más grave, el salitre puede desarrollarse hasta 1,50 metros por encima del nivel del suelo. Aún más problemático, el salitre puede afectar a los cimientos de una estructura.
El salitre se compone principalmente de nitrato y potasio. Es el resultado de una reacción química provocada por la humedad mezclada con sustancias orgánicas.
Se forma principalmente como resultado del ascenso capilar. Este fenómeno se debe al afloramiento de aguas subterráneas cargadas de materia orgánica en descomposición en el material poroso de los materiales de construcción. Cuando el aire entra en contacto con las paredes y la humedad se evapora, sólo queda un depósito blanquecino: el salitre.
Pero el salitre también puede formarse de otras maneras, y generalmente se debe a una mala ventilación en el interior de un edificio. No es raro encontrar salitre en sótanos, cocinas, cuartos de baño, etc.
¿Cómo se detecta el salitre y por qué?
El salitre no es algo que deba tomarse a la ligera, y con razón: su presencia puede ser muy problemática. Por eso es importante investigar el problema en cuanto se sospeche.
Para ello, basta con buscar la presencia de importantes depósitos blanquecinos o grisáceos en las paredes. Es interesante señalar que el salitre a veces va acompañado de moho y pequeños hongos.
En el interior, la presencia de salitre puede revelarse por el desprendimiento del papel pintado o por el desmoronamiento de las paredes.
Otro signo muy significativo es la presencia de grietas en las paredes, señal de diversos grados de deterioro según su gravedad.
La razón por la que es tan importante diagnosticar tan rápidamente el desarrollo del salitre es que puede tener graves consecuencias para un edificio. He aquí algunos ejemplos:
- El salitre puede acelerar el deterioro de los acabados tanto interiores como exteriores de las paredes.
- Puede crear una situación de insalubridad perjudicial y repercutir en las personas alérgicas.
- La aparición de hongos y mohos puede causar problemas de salud y provocar patologías respiratorias en las personas sobreexpuestas.
- También puede provocar graves problemas digestivos si lo ingieren accidentalmente animales domésticos o niños pequeños.
En resumen, el salitre en una vivienda es un verdadero problema que hay que solucionar lo antes posible.
¿Cómo actuar ante un problema de salitre?
Lo más urgente cuando se detecta un problema de salitre es contener su desarrollo. Para ello, lo mejor es simplemente retirar el material visible. A continuación, lije la superficie con un cepillo de alambre o una lijadora para limpiar al máximo la zona afectada. El tercer paso es utilizar una pintura antihumedad, un producto antisalitre o un hidrofugante de superficies.
Una vez contenido el problema, será importante atajar el origen para erradicarlo por completo. Si no se hace nada, el salitre reaparecerá siempre en la superficie de las paredes. Admitámoslo: mientras haya humedad en el edificio, el salitre está destinado a formarse.
Cuando se trata de un tratamiento básico, siempre es aconsejable recurrir a una empresa especializada. Esto permite tratar el problema en su totalidad y evita que se repita sistemáticamente.
Algunos ejemplos de tratamientos básicos para el salitre :
Los profesionales del tratamiento del salitre disponen de varias soluciones para tratar eficazmente esta plaga. En general, se trata de tratar en su origen el problema de la humedad por capilaridad y/o la mala ventilación.
He aquí algunos ejemplos de soluciones para tratar el ascenso capilar:
- Drenaje de los suelos o paredes del edificio afectado mediante un sistema de drenaje de aguas subterráneas.
- Secado de las paredes mediante evacuación de la humedad.
- Colocación de una membrana impermeabilizante a lo largo del muro o muros húmedos. Esto impide que el agua subterránea suba por capilaridad.
- Inyectar resina o silicona directamente en los muros afectados mediante jeringuillas especiales que bloquean los capilares y actúan en profundidad.
- Y a veces encamisando.
Además, cuando el problema es de ventilación, las soluciones que se pueden proponer son las siguientes:
Proporcionar una mejor ventilación mediante sistemas de extracción de aire como la VMS (ventilación mecánica simple). El objetivo es renovar el aire de una habitación instalando un sistema motorizado. Existen otros sistemas similares, como la VMR (ventilación mecánica distribuida) y la VMI (ventilación mecánica inversa).
La instalación de un pozo canadiense, que utiliza la energía geotérmica para optimizar la ventilación del edificio. El objetivo es utilizar la temperatura del suelo para calentar o enfriar el aire ambiente.
En conclusión:
El salitre es un problema grave que, además de causar problemas en los edificios (tanto en su superficie como en su estructura), puede repercutir en la salud de los residentes.
Por eso, una vez diagnosticado el problema, siempre es conveniente recurrir a un profesional para encontrar una solución eficaz y duradera.
Dado que el salitre se desarrolla más en las habitaciones húmedas y mal ventiladas, es importante asegurarse de renovar el aire con regularidad. Un hábito sencillo y eficaz que debería mantener el salitre a raya el mayor tiempo posible.




