Amoniaco, para limpiar todo en casa

El amoníaco, también conocido como hidróxido de amonio o álcali, es un compuesto químico con una amplia gama de usos, y es especialmente útil para la limpieza.

El amoniaco es muy eficaz contra la suciedad y las manchas en general. Se puede utilizar para limpiar prácticamente todo, desde suelos a techos, cocinas y baños.

Para que conste, el amoníaco (NH4OH) que nos interesa aquí no debe confundirse con el amoníaco (NH3). El amoniaco es la solución acuosa básica de amoníaco. Se obtiene disolviendo amoníaco en estado gaseoso en agua.

El amoníaco es un producto muy potente con propiedades similares a las de la lejía. Aquí tienes una guía completa sobre este infrautilizado producto de limpieza doméstica.

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El amoníaco, un producto de limpieza polivalente

El amoníaco es un producto con propiedades desengrasantes y desincrustantes. Esta es una de las razones por las que se puede utilizar para tantos fines, proporcionando una limpieza a fondo.

El amoniaco se puede utilizar para limpiar suelos y alfombras, para fregar ollas y sartenes y para muchos otros fines.

Como cualquier producto doméstico, el amoniaco debe manipularse con cuidado. He aquí algunos consejos para utilizar este compuesto de la mejor manera posible:

  • Es preferible no manipularlo con las manos. Es muy recomendable utilizar guantes domésticos.
  • Es importante utilizarlo en una habitación bien ventilada, ya que la exposición al amoníaco puede provocar reacciones respiratorias graves, así como quemaduras oculares y, lo que es más grave, malestar. Esta es una de las desventajas del amoníaco.
  • Si es posible, también es aconsejable llevar una mascarilla protectora y, a ser posible, gafas protectoras.
  • El amoníaco debe mantenerse siempre fuera del alcance de los niños.

También deben observarse estrictamente algunas precauciones de uso. Una de las más importantes es no mezclar nunca el amoníaco con nada que no sea agua o agua jabonosa, y especialmente no con lejía, ya que esto puede crear una reacción química altamente tóxica.

¿Dónde puedo comprar amoniaco para limpiar?

El amoníaco es muy fácil de encontrar en la sección de productos domésticos de los supermercados, tiendas de bricolaje y la mayoría de las droguerías.

¿Para qué sirve el amoniaco?

El amoníaco es un excelente producto doméstico que puede utilizarse en una gran variedad de ocasiones. Una cosa es segura, te costará imaginar lo útil que puede ser el uso del amoníaco en el hogar. Para averiguarlo, aquí tienes una lista de sus principales usos.

1. Limpieza de todo tipo de textiles

El amoniaco es un potente quitamanchas con el que se pueden eliminar todo tipo de manchas de los textiles del hogar (cortinas, alfombras, sofás, ropa, colchones, telas, etc.).

El amoníaco puede utilizarse puro o diluido, en función de la naturaleza de las manchas a eliminar. Además de actuar como limpiador, este producto también desodoriza los tejidos, incluidos los afectados por el moho o la humedad.

El amoníaco es especialmente eficaz en la ropa blanca, devolviéndole su blancura brillante. Pero también funciona sobre los colores.

2. Limpiar la plata

La plata suele perder su brillo con el paso del tiempo y el uso repetido. A veces, incluso puede mancharse con manchas oscuras y antiestéticas.

Gracias al amoníaco, es posible devolver a la plata su brillo natural simplemente utilizando un paño empapado en la solución.

Para obtener los mejores resultados, basta con aclarar bien los objetos y secarlos con un paño. ¡El resultado es impecable!

3. Limpiar el cristal

El amoníaco es ideal para hacer brillar el cristal. Una vez más, el principio es muy sencillo: basta con diluir un poco de amoníaco en agua y utilizar esta solución para pulir el cristal antes de aclarar y limpiar todo con un paño.

4. Limpiar cristales y espejos

Para garantizar una limpieza óptima de cualquier superficie de cristal, la limpieza con amoníaco es una solución ideal. Para ello, crea una solución a base de agua y unas gotas de amoníaco.

No quedará ni rastro de suciedad ni de mugre, y sus cristales recuperarán una limpieza y un brillo incomparables.

Es bueno saberlo: el amoníaco también es formidable para eliminar los restos de materiales quemados de las puertas de cristal de las chimeneas insertables.

5. Limpieza del cuarto de baño

El amoníaco es ideal para limpiar el cuarto de baño y eliminar los restos de jabón y grasa de los azulejos. El amoníaco también tiene un efecto desinfectante y elimina el moho de las juntas.

Las paredes del cuarto de baño recuperan su brillo y limpieza originales.

6. Limpieza de suelos de baldosas

El amoniaco es muy eficaz para fregar, limpiar, desinfectar y mantener los suelos de baldosas. Añadiendo amoníaco al agua jabonosa de limpieza, no sólo el suelo quedará perfectamente limpio, sino también las juntas, que tienden a ennegrecerse y atascarse con más facilidad.

Cabe destacar que no es necesario añadir amoníaco en cada lavado, ya que su acción es bastante duradera.

7. Limpieza de hornos eléctricos

Con el tiempo, los hornos suelen atascarse con depósitos de grasa y restos de comida carbonizada que se adhieren a las paredes del aparato.

El amoníaco es una forma eficaz de limpiar el horno, devolviéndole su aspecto original.

Como recordatorio, hay que tomar precauciones en el caso de un horno de gas, en el que las tuberías deben estar bien cerradas durante todo el proceso de limpieza.

Para obtener los mejores resultados, basta con colocar un recipiente con amoniaco directamente en el horno y dejarlo toda la noche.

Gracias a los vapores liberados, los depósitos se desprenderán muy fácilmente y sólo quedará fregar las paredes con una esponja de cocina y agua jabonosa.

A continuación, hay que aclarar el horno con agua limpia y airearlo bien durante toda la noche antes de volver a utilizarlo.

Nota: el amoniaco también es muy eficaz para limpiar los quemadores de gas. También es perfecto para el mantenimiento de las parrillas de las barbacoas. También es estupendo para desengrasar encimeras y placas vitrocerámicas.

8. Limpieza del latón

El amoníaco es ideal para limpiar y dar brillo a los objetos de latón deslustrados.

Para obtener resultados sorprendentes, basta con utilizar un cepillo suave humedecido en unas gotas de amoníaco.

A continuación, limpie el objeto de latón con una gamuza o, en su defecto, con un paño limpio. ¡El resultado es impecable y el brillo increíble!

9. Absorber los olores de pintura

En una casa nueva o recién reformada, los olores de pintura pueden tardar mucho en disiparse.

Utilizando pequeños recipientes llenos de 2 cucharadas soperas de amoniaco en varios lugares de las habitaciones que han sido repintadas, es posible deshacerse de ellos rápidamente. El amoníaco actúa en pocas horas y elimina los olores para siempre.

10. Limpiar joyas de oro y plata

Sumergir las joyas de oro o plata en una taza llena con un 50% de agua caliente y un 50% de amoníaco les devolverá su brillo natural y las mantendrá impecablemente limpias.

11. Limpiar zapatos no lavables

El amoniaco es una forma eficaz de limpiar todos los zapatos que no se pueden lavar a máquina. Se puede utilizar una mezcla de agua, jabón y amoníaco para eliminar las manchas y la suciedad de los zapatos.

Este truco es especialmente eficaz en los zapatos blancos, que tienden a ensuciarse con mucha facilidad.

12. Limpiar bolsos de cuero

Nunca sabemos muy bien cómo limpiar un bolso de cuero por miedo a estropearlo, y también porque es imposible que este material se pueda lavar a máquina.

Pero hay una solución excelente, y es el amoníaco. Basta con utilizar una esponja suave empapada en agua jabonosa y unas gotas de amoníaco.

Una vez seco, el segundo paso es frotar el cuero con un paño limpio empapado en zumo de limón.

Por último, aplica un betún neutro para nutrir y proteger el cuero. El resultado es increíble.

13. Como repelente de plagas

No hay nada como pulverizar amoníaco puro semicurado sobre tus cubos de basura exteriores para mantener alejadas a las plagas.

Para una mayor eficacia, te recomendamos rociar también el interior de las bolsas. Así, podrás decir adiós a los ataques de ratas y a los malos olores.

14. Una solución antiarañazos

No hay nada como el amoniaco para acabar con los picores causados por las picaduras de mosquito. Te recomendamos aplicar una gota del líquido sobre el grano, siempre que no tenga una herida abierta.

En pocas palabras:

Como ves, el amoníaco es un producto imprescindible que no puede faltar en tu armario. Gracias a sus múltiples usos, necesitarás utilizarlo en un momento u otro.

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Fred
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